Si usted practica yoga, aunque sea ocasionalmente, tendrá un embarazo más confortable. Busque clases que tengan instructores entrenados en yoga prenatal. Si no están disponibles en su área, cersiorese de que su instructor tenga experiencia con mujeres embarazadas, y asegúrele de decirle que usted esta embarazada.
El yoga fortalece los músculos del abdomen, lo cual puede aliviar el dolor de espalda; alivia la ciática y los calambres en las piernas por medio de los estiramientos; estimula la circulación, lo que hace que su energía aumente; y estira el área pélvica para ayudarle a prepararse para el parto. Además, es fabuloso para su postura. Sus senos se ponen pesados durante el embarazo y la tendencia normal es dejar caer los hombros. El yoga hace el que pecho se abra y que la espina dorsal se alargue.
El estiramiento incrementa la flexibilidad y esto viene muy bien mientras progresa el embarazo. Cuando usted es flexible, puede ir de un lado al otro mas fácilmente y no se siente tan cansada como estaría si sus músculos estuvieran tensos.

Es importante tomar precauciones con cualquier programa de ejercicios, especialmente cuando esta embarazada.
A continuación algunas pautas importantes a seguir:
Evite los giros laterales y evite arquear la espalda, ya que pueden causarle un esguince y posiblemente romper los músculos abdominales, y crear mas presión en la parte inferior d su espalda.
Evite las posturas que requieren que se acueste sobre su espalda después del primer trimestre, a menos que este apoyándose sobre un cabezal o unas cobijas en un ángulo de cuarenta grados o mas. Mantener una posición supina tan vez añada demasiada tensión sobre su vena cava inferior, cortando así el riego sanguíneo desde sus piernas hacia su corazón, y causándole mareos.
Acostarse sobre su vientre no es buena idea, especialmente en el tercer trimestre por razones obvias.
A menos que usted tenga experiencia en el yoga, evite hacer la postura de la tabla, ya que puede crear demasiada oscilación en la espalda.

Si no es una estudiante avanzada del yoga, es importante alejarse de las posiciones invertidas como la postura sobre la cabeza y la postura sobre los hombros. El peso adicional del embarazo pone demasiada presión sobre el cuello y esto puede ponerla en mayor riesgo de hacerse daño.
Evite las posturas que requieran que se balancee sobre sus brazos (como la postura del cuervo). Las mujeres embarazadas son más propensas al síndrome del túnel carpiano (tendonitis) y los balanceos sobre los brazos lo empeorarían.
No mantenga las posturas por un largo periodo de tiempo, especialmente en el segundo trimestre, cuando sus coyunturas se le están soltando.
Entre en las posturas lentamente para evitar lastimarse.