Para las mujeres de edad plena (aunque es probable que este consejo pueda servir a las mujeres de todas las edades) el , o rubor debe ser muy suave. Nada de manchas rojas sobre la cara. Por eso es mejor que sera aplicado con una brocha grande de cerdas suaves, y delicadamente difuminado. Pero no olvidar nunca su uso: la lozanía y aspecto fresco que otorgan no solo añaden juventud sino también salud al rostro. Si tenemos puesto un escote, podemos añadir pequeños toques de rubor sobre el. Recordemos: prohibido aplicarlo sobre frente o sienes, a esta edad puede atraer la atención sobre las arrugas de las comisuras de los ojos o del entrecejo.