Cuando nos invitan a una boda siempre nos saltan las alarmas, y el qué nos pondremos se convierte en una gran preocupación. Aunque el seguir una determinada etiqueta ya no esté tan demarcado, siempre es importante conocer ciertas reglas implícitas que variarán según la ceremonia sea de día o de noche:

- Si es por la mañana: lo normal es que las señoras vayan de corto, o con trajes ligeramente por debajo de la rodilla. Se permite un poco más de libertad a la hora de elegir las joyas y también pueden lucir sin menos miramientos pamelas y tocados llamativos. Para no recargar mucho el conjunto,el maquillaje suele ser más claro y matizado que por la noche.

- Por el contrario, de noche, las joyas han de ser más finas y elegantes, y siempre se tiende a una mayor discreción.

Otro aspecto a tener en cuenta es que el blanco está reservado para la novia y el negro no está muy recomendado porque se reserva para el luto.